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Discurso del Presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz en el Acto de Posesión

2025-05-13

Discurso del Presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz en el Acto de Posesión

 

Señoras y señores,

Asociados, Autoridades nacionales y departamentales, cuerpo diplomático, cooperación internacional, Colegas empresarios, representantes de la sociedad civil.

 

Un saludo muy especial a mi esposa y familia, gracias por todo.

 

Asumo hoy, con profunda responsabilidad, el honor de presidir la Cámara Departamental de Industrias de La Paz. Agradezco la confianza depositada en mí por los asociados, el Directorio y la Directiva. Recibo esta misión con convicción, gratitud y un firme compromiso con el desarrollo industrial de nuestro departamento.

 

Este es un tiempo de enormes desafíos, pero también de grandes oportunidades. La economía nacional atraviesa un momento complejo, marcado por la escasez de divisas, el contrabando, los cuellos de botella logísticos, la burocracia y la transición energética. A esto se suman tensiones políticas y un entorno de creciente inseguridad jurídica para la inversión privada.

 

En este contexto, La Paz debe retomar su liderazgo. No solo como el corazón político de Bolivia, sino como un territorio con una diversidad productiva, geográfica y cultural única. Desde las cumbres del Illimani hasta las selvas del norte amazónico, nuestra región alberga un potencial inmenso que debe ser activado con visión, articulación y voluntad.

 

Nuestra guía será la Estrategia de Desarrollo Industrial de La Paz 2022–2030, que traza una hoja de ruta clara hacia una industria moderna, competitiva, sostenible y generadora de empleo digno. Esta estrategia no es solo un documento técnico, es un compromiso colectivo con el futuro.

 

Desde CADINPAZ impulsaremos decididamente la Marcha al Norte y la Marcha al Occidente, dos ejes estratégicos que redefinen la geoeconomía de nuestro departamento. La Marcha al Norte representa una nueva conciencia geopolítica, vinculando La Paz con el Atlántico a través de la hidrovía Guayaramerín–Manaos y el Tratado de Petrópolis. Este eje nos abre oportunidades en agroindustria, turismo, piscicultura, hotelería, gastronomía y logística.

 

Por su parte, la Marcha al Occidente conecta nuestras provincias altiplánicas con los mercados del norte chileno, el sur peruano y el Pacífico, incluyendo el estratégico Puerto de Chancay. Es el camino hacia una La Paz integrada a las cadenas de valor internacionales y al Asia-Pacífico. Con esto abarcaremos la tarea titánica de unir Atlántico y Pacífico.

 

Pero estas visiones no se concretarán solas. Necesitamos una alianza efectiva entre el sector privado, el Estado, la academia y la sociedad civil, basada en sostenibilidad, inclusión y competitividad. Trabajaremos con los gobiernos municipales, Gobernaciones y el gobierno central para impulsar políticas públicas coherentes, infraestructura moderna, seguridad jurídica y estímulos a la producción.

 

Promoveremos la tecnología, la innovación y la sostenibilidad como ejes transversales. Apostaremos por la formación de capital humano, fortaleciendo los lazos con universidades e institutos técnicos. Sin dejar de valorar el legado de quienes han forjado este camino, abriremos espacio a las nuevas generaciones dirigenciales y fomentaremos una mayor participación de la mujer en nuestra institución. Ese es nuestro compromiso.

 

Y tengan por seguro que, desde hoy, no solo asumo un cargo: asumo un sueño compartido. El sueño de una La Paz industrial, moderna y con futuro. Un departamento que crece sin hipotecar su riqueza natural.

 

Sueño con fábricas que generen empleo digno, con empresas que innoven y exporten con orgullo el sello de lo hecho en La Paz. Sueño con jóvenes que se queden a construir aquí sus vidas, con mujeres liderando espacios productivos, con una industria que respire futuro. En este sueño compartido tengo la suerte de estar acompañado por excelentes personas a las que admiro en la directiva de la CADINPAZ.

 

 

Porque hoy, más que nunca, necesitamos creer que La Paz puede. Y no solo los invito a creer: los invito a hacerlo posible. Que esta generación sea recordada por lo que se atrevió a construir.

 

El momento es ahora. El lugar es este. Y la tarea es de todos.

 

Sigamos adelante, con trabajo firme y mirada larga. Porque el futuro no se espera: se construye.

 

Muchas gracias.

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